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Un Pulitzer para un Surfer

Pulitzer, es el nombre más sonado para un premio que todo el mundo asocia con la noticia, el periodismo y la fotografía. En realidad no hay un Pulitzer, sino varios y además solo se premia el periodismo también la literatura y la música. Es la Universidad de Columbia en Nueva York la encargada de otorgar 21 premios cada año. En 2016 acompañando a los refugiados sirios en su xenófobo exilio ha estado la autobiografía de un surfer.

William Finnegan un ciudadano comprometido

Escritor y periodista nacido en 1952 en Nueva York pero criado entre California y Hawaii. Se graduó en Literatura en la Universidad de California y durante 4 años estuvo viajando por Asia, Australia y África. En Cape Town encontró un trabajo que marcaría su carrera: profesor de inglés en una escuela para alumnos “Coloreados”.

Finnegan es un periodista que destaca por sus opiniones y trabajos sobre la política y el racismo. Desde 1984 trabaja para The New Yorker, donde su trabajo ha sido galardonado en multitud de ocasiones por sacar a la luz pública temas que sonrojan a la sociedad por su injusticia consentida en Sudamérica y África por una amplia parte de la sociedad. Solo hace falta echarle un vistazo a su página de autor del New Yorker para darse cuenta que durante toda su vida ha sido una constante denuncia de situaciones insostenibles a lo largo y ancho del globo.

Pero este hombre, con esta sensibilidad tan especial y con esta motivación para lograr cambiar la sociedad no solo es diestro en letras, también es un surfer con más de 50 años de olas a la espalda. En su autobiografía “Barbarian Days: A Surfing Life” habla de una de las cosas más importantes de su vida personal el Surf. La hazaña de toda su vida le ha valido el premio Pulitzer de 2016, un libro que ha tardado en escribir 20 años.

En sus páginas sobre Surf. Lo que parece un deporte para devotos es algo más: una preciosa adicciónm, un trance físico y mental, un apasionante modo de vida. Finnegan relata todos y cada uno de los lugares donde a cogido olas: California, Hawaii, Australia, Asia, África, Peru y mucho más.

Por ahí he encontrado un por de líneas que creo pueden resumir bastante bien lo que este libro significa para el autor:

“Muchos de mis mejores amigos hacen Surf, y es algo maravilloso poder compartir esta experiencia tan profunda con gente que de verdad te importa. La gente que no surfea jamas llegará a entender eso”

¿A qué esperas? ¡Vete a surfear!

También puedes leer un buen artículo sobre surf que William Finnegan escribió en 1992 sobre la escena del Surf en San Francisco: Playing Doc’s Games.

Luigier Crest
Luigier Crest

Andalúh de pata Negra. Capitán sin barco. Amante del mar y de su vida. Rider en ChiriRider. Me encanta surfear en la playa, en el reef, en la nieve, en la calle, y en el internet. Con un ojo veo la vida venir y con el otro bicheo el Swell. Geek desde la médula. Me encanta el buen rollo y ayudo al que se ponga por delante.

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